Las vedas son para todos

Las políticas de ordenamiento pesquero han marcado un antes y un después en la pesquería de anchoveta, habiendo contribuido notablemente en la sostenibilidad de este recurso. Hoy, el Perú es reconocido y admirado en todo el mundo por el buen manejo de la anchoveta. Y para mantener la sostenibilidad lograda, hay cosas que no se pueden pasar por alto.

El pasado 12 de enero, el Ministerio de la Producción determinó la conclusión de la segunda temporada de pesca de anchoveta en el litoral centro norte, debido a que el IMARPE informó que había iniciado el proceso de desove del recurso, lo que conocemos como “veda reproductiva”. Esta decisión fue respetada y acatada de manera inmediata por la flota industrial, quien es el actor más preocupado por la sostenibilidad del recurso. Como lo señala la FAO, la veda o prohibición de las operaciones de captura en épocas de reproducción del recurso, se aplica para permitir su renovación completa y sostenibilidad, y su éxito depende de que la prohibición dictada sea integral, es decir, para todos.

Sin embargo, al parecer, las reglas sólo aplican para unos y no para otros; porque, dentro de las 5 millas, decenas de embarcaciones de menor escala y artesanales mantienen sus operaciones de pesca de anchoveta activas sin respetar el desove. ¿No cree usted que, si un recurso se encuentra en veda reproductiva, todos los actores del sector deben estar obligados a dejar de capturarlo y mostrar un real compromiso con el cuidado del recurso y, asimismo, la autoridad debe determinar la veda total del mismo?

Permitir la pesca de un recurso en época de reproducción no sólo perturba la actividad reproductiva, sino que diezma indebidamente a los ejemplares que pasarían a renovar la biomasa. No se conoce precedente a nivel nacional o internacional que establezca excepciones para la pesca en periodos de desove a una flota determinada. Cuando se trata de mantener la sostenibilidad de los recursos marinos ¡LAS VEDAS SON PARA TODOS! No puede haber excepciones.

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