Una temporada de pesca de anchoveta concluye cuando se cumple alguna de las 3 condiciones: (i) alcanzar la cuota establecida por PRODUCE, (ii) alcanzar la tolerancia recomendada por el IMARPE en la captura incidental de juveniles y (iii) cuando inicia el proceso de desove; es decir, cuando la anchoveta se está reproduciendo masivamente.
Desde el mes de mayo debido a las condiciones oceanográficas por el Fenómeno del Niño se suspendió la primera temporada de pesca de anchoveta en la zona centro norte. Lamentablemente, desde ese momento no se llevaron a cabo actividades continuas de monitoreo y evaluación del recurso. Se estaba actuando a ciegas.
Gracias al trabajado articulado del Estado y el sector privado, en el mes de agosto, PRODUCE autorizó al IMARPE a desarrollar la Operación Eureka LXXVIII, una actividad de monitoreo del recurso. Esta es una actividad de evaluación que se realiza desde hace 60 años con el aporte de las embarcaciones industriales.
Los resultados son positivos. La anchoveta se está adaptando a las condiciones adversas, muestra una evolución de la biomasa acorde con el crucero del verano, y el recurso se encuentra saludable a pesar del stress al que está sometido. Además, se ha identificado que éste ha iniciado el proceso de desove masivo por lo que se toma la decisión de cierre de la temporada cumpliendo con lo dispuesto por la norma y no por intereses antojadizos de algunos.
La ciencia es la base de la gestión pesquera y esta actividad de Eureka ha permitido contar con información para una decisión de PRODUCE acertada y basada en evidencia científica.
En el contexto del Fenómeno El Niño, el monitoreo permanente debe continuar ya que permitirá tomar decisiones agiles y siempre sustentadas en ciencia. Estar en paz no es suficiente, se necesita ciencia.
